Me siento. Cruzo mis piernas esperando cierta reacción de mis pies, se sienten fríos por el calor del día que pienso en mi cabeza, transpiran por el frío que en verdad hace afuera. Mis manos no dejan de moverse. Se aprietan entre sí, pelean el puesto de los dedos en momentos de rechinar huesos y hacerse polvo con el viento. Y dejan la fuerza de lado para romperse entre sí, se refriegan, transpiran, se susurran, transpiran. No paran uno, dos ni tres segundos en moverse. Parece que quieren darse calor, pero solo quieren dejar de temblar. Se mantienen ocupadas con tal de que no las lleve a mi boca y cambie mi dieta de comida por uñas, dieta incansable, pero terminable, en algún momento se terminan y cortarlas duele...
Mis rodillas se chocan. Tiemblan de forma diferente que las manos pero no dejan de hacerlo; quieren acompañar el movimiento de las piernas pero ellas van en sentido contrario que los pies, y ellas, mis rodillas tienen cierto contratiempo de repiqueteo.
Parece ser que mi pelo no quiere quedarse quieto.
Ni ninguna parte de mi cuerpo. Pero él, se mueve, se despeina y se vuelve a peinar solo. Nada de lo que yo haga va a detenerlo. Pero nada de lo que mi pelo haga va a confortarme. Me pone nerviosa. Me pone más ansiosa.
Me muerdo los labios; mi miedo por sangrarlo pronto está, pero queda hacia un lado y me remito a hacerlo constante. Siento un leve entumecimiento en el labio inferior, en el límite con mi piel, parece picarme, dormirse.. Y llama a que lo siga mordiendo.
Y mi estomago..
Mi estómago es una murga. No deja de latir, moverse, hacer ruido. Va y viene hacia todas partes. Siente leves cosquilleos y mal estares, me confunde con hemorragias internas, con intentos de suicidios en masa, subterráneos descarrilados, toda una revolución. Por momento parece carnada de peces, por otro, un torneo de mariposas flotando en una tormenta de arena..
Y también tiembla. No deja de temblar al igual que mis ojos, mis oidos, mi piel.. Mi mente tiembla
espera y desespera..
Porque esperar espero. Y desespero esperando por verte.
Y los días son incontables y mi cuerpo no deja señales fuera para demostrarme que las ansias me comen la vida
las ansias por volver a verte, volver a verte ... volver a vos.
Mis nervios estan y seguirán estando aunque falten nueve horas, aunque falten minutos o días enteros. Y sigo esperando hasta el ultimo segundo de pisar suelo otra vez.
Y abrazarte ..
Volver a hacerlo una y otra vez...
1 Caricias:
volver a alcanzar la mano amada que todo lo arrastra desde el pasado... inquietos mis dedos dan inicio a esa cuenta regresiva...
Un beso, Mel... estoy re dejado de los bolgs, pero cada tanto vuelvo ;)... espero que estes super bien!!
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