lunes 3 de mayo de 2010

.élcomecaramelosdemiel. III

Shh.
Tiene los ojos del color de las sierras. Ese verde inconfundible de quienes algunos sueñan con encontrarse en los campamentos de verano, mientras que yo las buscaba en las mañanas de tormenta. A pesar de no verlos llorar jamás, sé con que profundidades cuentan sus lágrimas y de qué manera se deslizan por su rostro. Peculiar, similar a otros de su especie, pero con un aroma particular a los granos de café.
De costumbres se inundan sus manos. Parecen ser dueñas del acero y de las cuerdas. Acostumbran a abrir ventanas para acceder al pasto del fondo. Con la vista de aquel árbol de la vereda, ese grande quien tiene su cuidado permanente y su fascinación casi fanática. Y no solo con él, si no con la mayoría, pues acostumbra a hablarles con los ojos, y con ellas, sus manos.

Y yo, desde acá, respiro el aire que sé que está respirando. Pienso en que se adueña de todo momento que piso de frente y de espalda. Que se postula delante del futuro para decirme que ahí está, que pretende adueñarse de mis enfermedades y de curarme las verdades con risas y llantos.
Porque en sus manos tiene mis pies, y es quien ayuda a caminarme la mirada.
Porque en sus manos tiene mis verdades y me quita las ganas de gritar por dentro en silencio.

Acostumbrado al ruido silencioso, se acomodó frente al sillón de los nuevos días pensando en una pendeja particular, que con sus ojos color café, logró conquistar aquello tan esperado y no pensado de sus días.
Los miedos pasaron a ser fronteras de la lejanía, pasaron a ser solo polvo abajo de las alfombras donde hoy caminamos.
Y lo quiero así.
Y me acostumbro a sus símbolos, a sus páginas. A sus dos tazas y su única cuchara.
A sus verbos indefinidos, a sus manos estiradas, a sus pelos enredados, a sus silencios.
Me acostumbro a leerle la mirada y a callarle las palabras que no han salido aún de su boca
porque del silencio vivimos y hacia el ruido vamos ..
Porque somos dos en uno, somos del mismo paquete que hacemos el mismo ruido desde antes de haber nacido.
Porque tenemos en común tantas cosas como estrellas en el día y soles en la noche. Y a veces contamos las lunas con los dedos de los pies, pensando en que algún día una nueva aparecerá y tendremos que empezar a usar las manos.
Porque pensamos que caminar de cabeza es más divertido que hacerlo de pie, y que dormir despiertos es más confortable que despertar dormidos..
Y soñar pelotudeces ya pasaron de moda. Ahora me piensa en sus cátedras de Filosofía y yo mientras preparo ocre en mis cátedras de Pintura.

Sentarme en la mesada esperando a que levante su mirada y sonría como un nene avistando las hamacas, esperando a alcanzarle el último mate frío, para que me insulte, para que se asquee,
para que me pelee, para reconciliarnos.

Shh..

Respeto - separación.

Fué demaciado el respeto
Y ese fue el grave error.

Superé demaciados golpes
Esta vez, no fue. -( violencia)-
me duele más.-y más.

Siempre exijo, (...) , siempre anhelo.
vendería mi cuerpo
por volver y regresar.