sábado, 15 de octubre de 2011

Eso

Despertarse con el olor a sabanas pegadas, ese aroma tan particular de cada cama.. el brillo del sol que se filtra por la ventana al mediodía, a la mañana, el frío, el calor que te dice levantate, ya es hora de mirar a tu lado y ver quién esta .. quien sigue ahí..
Y verlo dormir, plácidamente... Se que cualquier movimiento puede despertarlo, prefiero moverme despacio para acercarme y besarle cualquier parte de su cara, su hombro que tengo cerca, su brazo, su espalda.. lo que sea mientras tome contacto con su piel..
A veces no llego a hacerlo que el abre sus ojos verdes secos y me mira, entre pestañas, se da vuelta y dice algunas palabras (siempre perfectas) o tan solo intenta hablar y vuelve a dormirse..
La necesidad de algunos aromas hacen a veces largas las tardes que el esta sobre otros pastos.. El aroma a perfume pregnado de sus camisas, de sus remeras.. El color de la barba que cambia según la hora y el sol; los mechones que interrumpen la línea del rostro, que le dan un equilibrio inexplicable, que lo hacen él y tan sólo él..
Necesito escuchar el chasquido de los anillos de sus dedos, el golpeteo de sus dedos sobre lo que sea, siguiendo un ritmo de algún tema que se apareció en su cabeza.. El silencio mágico, su voz profunda.. Que aparezca para acomodarme el pelo mientras preparo un mate, desordene mi tranquilidad y luego parta hacia la mesa a continuar haciendo sus cosas, mientras me mira de reojo, intentando descifrar mi desesperación por matarlo a besos.. Esa mirada de picardía que pocas personas tienen y que saben realmente usarlas en el lugar y momento adecuados.

No logré encontrar quien haga el café con el sabor con que él lo hace.. Tampoco logro comprender porqué multiplica la locura todos los días. A veces pienso que son sus manos con las que me maneja de un lado a otro. Otras pienso que es su voz, que me hipnotiza sin que me de cuenta.. Se que es amor, pero no logro entender todo igualmente, aunque en realidad no me importa entenderlo, no me importa comprenderlo.. Me importa vivirlo y repetirlo.. me importa encontrarlo, amarlo.. me importa él y nada más que él.

Eso, es eso. Te necesito.. Eso.

viernes, 1 de abril de 2011

41 líneas para vos

A distintas alturas del piso a pesar de la poca religión nos expandemos hasta rozar las puntas de las hojas diminutas del pasto. Explorar las particulas de aire que bailan entre el pequeño espacio que espera entre tu boca y la mía, sentir la corriente suave, casi brisa que arranca cuando nos acercamos más y más, y empujamos esas particulas a los costados para que entre tu boca y la mía, ya no hata más distancia. A distintas alturas del piso, flotamos sobre palabras y las distancias se achican a pesar de no movernos porque aprendemos a escuchar en el silencio y aprendemos a respondernos con los ojos a escribir con los dedos y a mirarnos en la ausencia. Y los colores tienen nuevos significados las cuerdas del bajo suenan mejor que nunca los pinceles hablan por sí solos y el café huele tan rico como la miel y el barro juntos.. y pensar que todo empezó con un pájaro negro una botella de cerveza una fiesta en una casa entre amigos una cámara prestada unas fotos sacadas un lunes un arbol una plaza un café un empujón y una una terminal un febrero, un viaje un recital un beso, un vos y yo

jueves, 24 de marzo de 2011

No sabía que dolía la cara de tanto sonreir

Volver a escribir ciertas líneas me recuerda a aquellas épocas donde la tristeza gobernaba mi imaginación, mi destreza por escupir palabras largas llenas de sentidos aromatizados y de lágrimas saladas.
Pasó que la tristeza jamás volvió, solo a penas cuotas y recuerdos de ella, y como quien dice, se fue la inspiración dictada por ella, pero apareció otra dictada por la tranquilidad, la paz, y el cariño.
Y el bienestar de la piel se demuestra en la rigidez que tomó mi piel al estrechar sus dedos, en la estabilidad de los ojos, y la dilatación de las pupilas cuando lo ubico en el camino.. Y en la falta de reproches escritos, de lamentos y tormentos que solían recorrer en la punta de mis dedos. Y pasó que la comodidad de una taza de café fue más importante que un jarrón lleno de flores y chocolates derretidos.. Y el agua de la lluvia es más importante que el agua de colonia envuelto en una caja de cintas rojas- Y los detalles siempre fueron detalles solo que se salían de la comuna de los rieles donde se suele caminar en el romance moderno, antiguo y futuro... Como quien dice "Los 200 pasos a seguir para un romance clásico de clásicos La primera cita, la segunda cita, pase ud. y yo pago...etc"

La diferencia de eso y esto es que si debemos pasar,pasamos juntos, porque nadie camina delante de nadie sino que en la misma línea, y que si tenemos una sola cucharita de café, dejaremos en paz al mozo que pueda seguir jugando con sus migas de escones que quedaron en la bandeja vacía mientras observa el tarro de las propinas y pispea que alguno de sus compañeros haya faltado para llevarse una moneda más a casa y poder gastarla en algún que otro cigarro suelto.
Pues, lo que en verdad importa no es la perfección sino todo lo contrario.. Y si hay transpiración también hay abrazos, mimos y piropos; si hay maquillaje corrido también habrá un beso de regalo y no hará falta rubor para colorear la cara..
Porque así como estamos así nos queremos.. Así vivimos, y así soñamos..
Así te Amo.

Si hay reproches no va por cuenta nuestra... Y es un doble filo donde caminamos de acuerdo a la distancia que nos separa y que nos hace fuertes, a pesar de días débiles que padezco, pero que no me destruyen, y tampoco lo harán.
Porque la distancia existe y es real medida en mapas y kilómetros, pero es inexistente en esencia sentimental y ella nos hace, nos alimenta, nos desespera, nos quema... y nos da vida..
A su manera claro está, no tenemos nada que decirle, aunque a veces es extensa, se hace fuerte y sabemos que ella manda, aunque el pueblo somos nosotros y solemos revelarnos.
Y las horas nos pueden tomar por sorpresas y pasarse rápidas o lentas, pero cuando el control pasa a nuestra piel bien sabemos usarlas.. Y se convierten en té de calecitas, en cafés en plazas céntricas, en siestas en parques llenos de chicos con pelotas y madres despistadas..
Y comenzamos a tomar en cuenta detalles de la vida misma que antes, pasaba por delante de nosotros y no se quedaba... Y recordas personajes tales como el hombre de las bolas de fraile, los churreros, los clowns de la plaza San Martín, el hombre de las reposeras, la nena de la carpa de al lado, la señora vecina, el carnicero y verdulero del Top, el mozo de las empanadas entre otros tanto que podría pasar horas nombrando y que han formado parte de esas horas..
Perfectas horas que compartimos...
No me olvido del pasto ni de la ventana, no me olvido jamás de como me enamoré de vos y como me enamoro día a día.. No me olvido de "Yo se porqué" y puedo escuchar también el "yo se porqué" de él-

Me duelen los labios cuando no puedo besarte y me duelen las manos por no poder tocarte todos los días, mis ojos duelen cuando pasan muchos días sin verte y hasta mis oídos duelen por no poder escucharte... Y busco las mil y una maneras de sanar ese dolor y vos siempre estas ahí del otro lado para que pasen... Y logras un dolor más poderoso y eterno.
Si, eso.. ¿Se entiende?
Me quitas dolores y me generas uno más grande, más puro, más inmenso y es el de la sonrisa. Porque mi cara es chica, y la sonrisa que me generas es tan grande que mi piel se extiende tanto, que duele de no poder estirarse más, y debo decirlo a veces porque hasta no puedo hablar y no dejo de sonreír, y no dejo de sonreír..

Creo que las lágrimas que se me cayeron en Febrero de tanto reír fue el agua más pura que tuvimos ensima nuestro durante esos días de tanta agua de río y lluvia..

lunes, 24 de enero de 2011

Sin título

Tenía las manos frías, el estómago tenía ciertos estigmas de alcohol, los ojos llorosos y el pelo desatado. Pasé por alto ciertas páginas del libro, cometí algunos errores de lectura por apresurarme y por ese motivo ahora volveré a retomarlo cuando el hígado lo necesite.El agua de la botella plástica se había enturbiado, pasaron varios días desde que tomé el último sorbo. Si observo bien, el agua del florero apartado tiene en mejor estado el agua que la botellita. No se bien porqué no la bebí estas noches. Solía entristecerme luego de ver esas películas de finales predecibles, daba vuelta la cabeza,y en vez de calmar mi estado bebiendo agua, retorcía mis dedos, planificaba soñarte y me olvidaba de ver la pared y el techo, me olvidaba de respirar, me olvidaba..
Y al despertarme tenía tanto cansancio como si no hubiera cerrado los ojos en 15 noches, y mi estómago se hacía presente al segundo de recordarme abrir bien los párpados-
Los rumores de temperaturas altas me agobiaban de temprano. La falta de impulsos eléctricos me entorpecían los pasos,y yo no encontraba mis zapatillas.. Si tomaba café me despertaba y mi estómago más tarde me lo iba a recriminar. Si salía sin beber nada mi presión sanguínea iba a bajar, mis ojos pesarían más de lo normal y sentiría sobre mis hombros la gravedad empujándome al piso más fuerte,más fuerte..
Me confunde saber que si voy me quedo y si me quedo voy igual, si supiera realmente dónde estoy parada me daría cuenta que para pocos es importante lo superficial y que no todo en la vida son reflejos, que la verdad está sobrevaluada, que la mentira es moneda corriente y que la mismísima muerte se haría presente justo en el momento en que yo ya no esté parada. Pero pesa recordar momentos errados, y cuesta pedir perdón. Cuesta enredarse entre cubos vacíos, dormitarse entre pinturas y tablaturas, entre el barro y la esperanza de ser alguien en la vida con la cordura de no perder la cara en el intento.

sábado, 4 de diciembre de 2010

under love.

Gracias por los días, por las tardes y por las noches, por las citas a cualquier hora
por las cenas desayunos y meriendas bajo la lluvia
Por las canciones, el punk y el under
por las pinturas, el dentifrico, los cafés, la ciudad
los colectivos, las terminales
Por los soles, las nubes, los cuentos, los chistes y los bailes en chones

se que no se dice gracias en estas ocaciones, pero bien sabes que mucho no se de esto y dia a dia vamos aprendiendo no?

te amo


viernes, 24 de septiembre de 2010

palabras.

Desde las flores a la línea limítrofe que separa la locura de la sanidad mental, encuentro distintas señales que me arrastran a ambos lados del juego..
Paso a disfrutar una visita en la red, a esperar con ansias el correr del calendario, pasando miles y miles de veces un álbum de fotos delante de mis ojos, haciendo que mi mente no pare un segundo de bicicletear..
Quisiera tener una bicicleta con un canasto para poner flores hipoalergénicas disfrutar de ellas al máximo, no sufrir por querer conocer el aroma y adornar mi espacio con miles de ellas..
También me gustaría tenerte más cerca mio para visitarte más seguido, tomar la merienda y desayunar en la bañadera.. Lavarnos los dientes en la vereda y salir a hacer compras cuando esté todo, absolutamente todo cerrado..
Correr de vez en cuando algún colectivo, esperarte fuera de clase, decirte que la cena es la más extraña que me habían hecho en mis 24 años de vida, escucharte decir que algo fue lo más dulce que hicieron por ti en 18..
Invitarte un café en medio del puente que separa zona norte de capital, o el centro del macro centro, esperar a que las aguas del río bajen para cruzarlas calzados y después quejarnos por el cansancio que nos generaría volver al depto así.. mojados..

Bañarme en sal en la esquina de la cocina y decirte que la heladera está más vacía que nunca.. pero que hay latas y chocolinas para la cena..
Recordar que soy alérgica a más de diez cosas que hay en un ambiente normal.. pero que sos quien lleva pañuelitos del tipo tisú siempre ensima..
- pensé que era una de pocas..

y regalarte flores para que vos las disfrutes por mi aunque se que pueden causarte algún que otro estornudo..
invitarte a tomar un fernet y yo tomarlo con los ojos cerrados, riéndome por el chiste de no gustarme y hacerlo igual.. luego decirte mediante suplicas que por favor pidas una cerveza y maní.. aunque bien sabemos q más barato era comprarlo en un quiosco y cargarlo en el bolso..


Verborrágica o no, toda esta sarta de palabras quieren llegar a un punto o varios si lo pienso mejor o dos o tres veces...
Recordarte que te necesito, y mucho.
Decirte que sos lo que más quiero conmigo para estar bien y hacer cosas que no haría con otra persona..
Y decirte, recordarte y aclararte que pienses lo que pienses, pase lo q pase.. te vea o no..
te amo con toda la locura de mi maldita alma.

martes, 3 de agosto de 2010

Algo que los griegos llaman ασθένειαv -

Un vuelo fijo hacia la punta de un árbol es algo seguro que un hombre puede hacer si sólo lo desea.
El deseo puede modificar parte de la realidad científica, interponer verdades y mentiras como si las cosas fuesen tan efímeras como el aire que respiramos.
Supe por momentos que podría modificar algo que viví. Siempre supe que podía volver al pasado como si las cosas del presente se desvanecerían de un par de segundos a otros. También he dejado de tener en cuenta que los sueños diurnos son casi iguales a los nocturnos, y que la falta de alas no me declara inocente o culpable por el saber volar.
Y la culpabilidad va de la mano conmigo porque hace un tiempo que mi cabeza gira al rededor de una calecita que anda por las noches y que de día gira sin parar. Se que ya no hay chicos ahí arriba; y que los juegos-asientos suelen tener algo de polvo, que hay más de una luz apagada y que la música ya no es la de antes..
Pero esa calecita no deja de girar aunque llueva a cántaros y el agua llegue al tope de ella. Y que si llega a suceder eso, el agua o la lluvia le da más ganas de girar.
Porque mi mente gira con ella, y es la lluvia el motor de arranque,acompañado con algunos besos guardados en mi bolsillo y unos ojos verde-secos guardados en la palma de mi mano derecha.
Y esos ojos y esos besos tienen dueño con piel, nombre y apellido.
Suele tener las llaves y estar parado al lado de la calecita mientras gira al lado de mi mente mientras lo piensa. Parado, bajo la lluvia en los días soleados y bajo el sol en los nublados.
Y puede ser que haya pensado antes que las cosas no tenían más remedio aunque estas no estén enfermas de verdad- y pensaba que estaba atada a mis pies hasta que la muerte me separe de ellos..
Y que nadar abajo del agua por 60 minutos era algo imposible, al igual que subirme a la punta de un árbol saltando no iba a poder ser concreto a excepción que por medio de mi imaginación.
Y que la muerte iba a ser algo asi como .. [ -- ]
Pero las cosas por motivos de enfermedad han ido cambiando y mi ser y su ser fueron modificados por alguna cosa llamada αγάπη .

Sea por αγάπη o por una cosa llamada προορισμός o por cosa de él y de mi ..
es que hoy por hoy podemos decir Σ 'αγαπώ
Y eso que estamos en ahí.. acá.. O allá. Donde sea, estamos.
[y es lo que importa ]



[ dicen que las segundas partes nunca fueron buenas, pero la segunda vez que te vi entendí todo .. y fué mejor - así - sin ayuda de los griegos. ]

lunes, 21 de junio de 2010

Temblar.

Me siento. Cruzo mis piernas esperando cierta reacción de mis pies, se sienten fríos por el calor del día que pienso en mi cabeza, transpiran por el frío que en verdad hace afuera. Mis manos no dejan de moverse. Se aprietan entre sí, pelean el puesto de los dedos en momentos de rechinar huesos y hacerse polvo con el viento. Y dejan la fuerza de lado para romperse entre sí, se refriegan, transpiran, se susurran, transpiran. No paran uno, dos ni tres segundos en moverse. Parece que quieren darse calor, pero solo quieren dejar de temblar. Se mantienen ocupadas con tal de que no las lleve a mi boca y cambie mi dieta de comida por uñas, dieta incansable, pero terminable, en algún momento se terminan y cortarlas duele...
Mis rodillas se chocan. Tiemblan de forma diferente que las manos pero no dejan de hacerlo; quieren acompañar el movimiento de las piernas pero ellas van en sentido contrario que los pies, y ellas, mis rodillas tienen cierto contratiempo de repiqueteo.
Parece ser que mi pelo no quiere quedarse quieto.
Ni ninguna parte de mi cuerpo. Pero él, se mueve, se despeina y se vuelve a peinar solo. Nada de lo que yo haga va a detenerlo. Pero nada de lo que mi pelo haga va a confortarme. Me pone nerviosa. Me pone más ansiosa.

Me muerdo los labios; mi miedo por sangrarlo pronto está, pero queda hacia un lado y me remito a hacerlo constante. Siento un leve entumecimiento en el labio inferior, en el límite con mi piel, parece picarme, dormirse.. Y llama a que lo siga mordiendo.
Y mi estomago..
Mi estómago es una murga. No deja de latir, moverse, hacer ruido. Va y viene hacia todas partes. Siente leves cosquilleos y mal estares, me confunde con hemorragias internas, con intentos de suicidios en masa, subterráneos descarrilados, toda una revolución. Por momento parece carnada de peces, por otro, un torneo de mariposas flotando en una tormenta de arena..
Y también tiembla. No deja de temblar al igual que mis ojos, mis oidos, mi piel.. Mi mente tiembla
espera y desespera..

Porque esperar espero. Y desespero esperando por verte.
Y los días son incontables y mi cuerpo no deja señales fuera para demostrarme que las ansias me comen la vida
las ansias por volver a verte, volver a verte ... volver a vos.
Mis nervios estan y seguirán estando aunque falten nueve horas, aunque falten minutos o días enteros. Y sigo esperando hasta el ultimo segundo de pisar suelo otra vez.

Y abrazarte ..
Volver a hacerlo una y otra vez...

martes, 8 de junio de 2010

uno por treinta por cinco.

Lejos, Bien lejos y tan, tan cerca.
A pesar de las miles de solicitudes de amistad que transcurrieron en un año, las conversaciones se amoldaron a ciertas circunstancias versátiles que anudaron un sentimiento de vida y muerte.
Creo en las suertes, en la magia negra y en las causalidades. Porque si hablamos de casualidades estaríamos hablando de Dioses y no es territorio mio.
Fuera del azul que se exparse en el cielo encuentro tonalidades de grises ocres. El blanco protagoniza más que la luz, pero el negro parece absorberse todo a su paso, y por más que el Planeta quiera, duerme sobre el abismo.

Las flores crecen en cierta época del año. Viven en agujeros de ozono al igual que mi esperanza de tener alas de acero algún día. De plata u oro tengo las manos sucias. Pero rápido el agua abre el paso entre las líneas de mi piel, y se confunden con las de él..
Sus manos.. Que huelen a polvo lunar, que tapan la luz azul plateada que desprende Plutón sobre el cielo de Urano, Planeta que siempre vio más que otros.. Ver, entender, y darlo por propio..

Urano era él en su infancia, y siempre daba diferencias con el resto. Los ojos parpadeaban gases lacrimógenos en sus mejores momentos, y la máscara de gas lo ayudaba a respirar en el aire puro, le daba potencia a sus gritos, velocidad en sus manos y aire en su pelo- Su largo pelo.

Qué regalarle a una terrícola que sueña con haber nacido en el famoso y conocido planeta Plutón, famoso durante añares por simular ser el último del sistema... Ahora es uno más como las huellas en la Luna..

Qué-
Porque pareciera que nada alcanza. Ni una rebelión entera. Ni una sobre dosis de arena encerrada en una cajita de cristal, salvada de la gran ventisca de algún que otro tornado arrasador de techos y ventanas..
Nada alcanza
-o eso pareciera.

Porque el secreto está en los ojos que esconden risas. Y los huecos de la boca vacía esperando a que la llenen de secretos o canciones cantadas en voz baja- El secreto duerme en la tumba que tiene una lápida sin escribir, esperando a ser completada dentro de unos cuatrocientos años...
seiscientos quisá. Aunque es verdad que el tiempo es lo único que no alcanza.
Y todo el resto para ella es pura poesía, y todo viene bien, todo conforta y conforma.. Señales, símbolos y re-presentaciones de la real y concreta necesidad de decir "YO SIGO ACÁ".. y te lo demuestro con gestos de piel a piel. Con un peluche barato y simpático. Con unas 150 tazas de café, que equivalen a una por cada día vivido hasta ahora -haciendo un número redondo, sin especificaciones ni cálculos específicos-.
Y la lista es interminable -
Sí. Porque todos, todos los días él descubre algo nuevo con qué decirme eso..- Y yo, o ella, o la terrícola descubrimos todos los días que es más que ayer, y más que ahora, y después sera más que ahora y mucho más que antes.

jueves, 20 de mayo de 2010

Libertad. Y sálvese quien quiera.

Sustancia. Se asemeja a la arena en el espacio donde se acuesta y vive cerca de la espuma del mar. Te confunde como más pájaros intentando acercarles, no por cariño reflejado si no porque sobre ella corren carreras miles de gusanos que saben que tienen un destino frito.
Sustancia. Como aquellas que hacen a las nubes. La magia que confunde la situación entre ellas y las cadenas del tiempo; tiempo del clima, pues el tiempo reloj es una historia aparte que conlleva muchas políticas que hoy no quiero decir.
A ver si me enfermo menos... (ironía)
Sustancia. Creo que el verdadero significado es algo abstracto, lejos de las palabras, de las cárceles lingüísticas que interpretan las cosas como a equis personas se les cantó alguna vez. Y mal por ellos, pues se han quedado corto en muchos significados y en muchas situaciones... Y por eso inventaron la poesía, la metáfora.
Porque saben que su error lo descubre el hombre en la medida que conoce la felicidad.
Porque una de esas palabras casi sin significado es ella.. o él.
Y él y yo intentamos retorcernos dentro de las novecientas páginas del diccionario, pero nada nos convence, y si es faltante, no es totalmente descriptivo, y si a veces se acerca, nunca termina de parecerse a nuestra realidad.

Pensé en las sustancias como en las pinturas abstractas, como en las Nubes. Porque uno se acerca a ellas y sabe que son en sí, pero nunca entienden el cómo ( y no hablo del cómo científico). Y ni hablemos del porqué ni del qué.
Están, siempre están. Y la particularidad de ellas es que sólo el creador sabe qué pasa en ellas, qué sucede dentro de ellas... Y luego vienen los críticos de arte, la gente de la sofisticada elite, y empiezan a interpretar el rastro del pincel y el material sobre el lienzo como si ellos hubiesen sido parte de sus neuronas, de los músculos de sus manos cuando el artista agarraba el pincel y se destinaba a pintar...
Por que la pintura es un lenguaje, no es un motivo de elite. Y las nubes son el lenguaje de la naturaleza.
Le doy gracias a los niños que aún siguen viendo imágenes en ellas. Hoy vi un perro, y era muy lindo, aunque atrás de él estaba...

Sustancia.

Ganas, libertad, anti cámaras de gas.
Una lista de cuestiones diferenciales abstractas listas para ser llevada a cabo en alta mar.
El mundo presentado por las naranjas que hoy por hoy parecen ser limones (gracias). Y las pinturas vacías de sentimientos, que se venden más que papel higiénico.

No pretendo establecer temperaturas en algunos ni que voten mi cabeza para que luego ruede en Plaza de Mayo. Ni que lean esto para que el día de mañana agenden mi teléfono en algún papel y el uniforme deje mis restos debajo del paredón.
Sólo digo que se busque alguna forma de establecer un diccionario real que diga qué es para cada uno la vida. La sustancia. Atentos y sin remordimientos...
Donde la poesía pueda ser real y la metáfora pueda ser entendida por todos y no sólo por algunos jóvenes de mentes alteradas.
La posibilidad de entender al amor como una enfermedad y no solo el momento de regalarse chicles masticados, de regalarse tarjetas de un precio voluntario recolectadas en los trenes donde nenes que deberían de estar en el colegio, están ahí arriba juntando guita mientras sus padres se revuelcan y hacen más pendejos porque no entienden la situación que evita el ponerse un forro.
Perdés el tiempo pibe, en esos segundos te clavas una paja.
Ahora anda, trae guita. No comida. Guita

oh si, el amor.. el amor.

Ahora que nos entendemos, puedo decirle a mi amor que lo amo. Que debajo de su cama tiene el machete donde puede cortarme la cabeza. Todavía seguimos buscando el qué, luego del te amo.
Aquellos genios se esforzaron en saber qué viene primero y qué después en las palabras que cualifican el aprecio y la necesidad que tiene un humano por otro.
Pero no lograron nunca interpretar qué viene después,
Igual los perdono. Capaz que nunca amaron así.


¡Que me corten la cabeza!

martes, 11 de mayo de 2010

Magnolias y Café

Respiro por los ojos.

Me tranquiliza saber que estás en algún punto de conexión mental. Estable en alma y huesos, que estás en el mismo agujero de ozono que yo; que estás bajo el mismo cielo.

Afirmo que una vez más me encuentro realmente jodida en mente y cuerpo.
Los Leucocitos dan en el límite máximo, los porcentajes afirman la existencia de una infección, pero sé que más allá de una enfermedad terminal, existe en mi una insanidad a la que cura no se ha buscado, más aún, el hombre permanentemente lo busca.
Espero.
Cuento las horas como cicatrices en mis brazos. Lastimo mis uñas pensando en la forma metafísica de encontrarte delante mio por segundos, y me conformo con los sueños. No conformidad absoluta.
Parcial.
Y escucho las estupideces al rededor de mis oídos. Escucho la nada absoluta, la falta total de sujeto, y la monotomía en el discurso que ni siquiera merece ser llamado así. Pero me encuentro autoconvenciendome con pobrezas discursivas, y frases trilladas y sí, total, la cosa es así, es lo que hay, qué se le va a hacer.
¿Así? -- ¿Así cómo?
Porquerías. Porquerías de entrometidos, de metiches. Entonces atenta a ellos, atenta a pequeñeces sin sentido, mi sangre se torna azul. Lo peor de mi florece como rosas en invernadero, y me duermo la mente intentando luchar lo invensible.
Y para qué?
Entiendo que he gastado energías en cosas que no tienen sentido, aunque en lo más profundo de mi =alma= ... sé que lo tenía para mí... Y el silencio me responde todo. Y el ruido lo acompaña. Siempre ruidosilenciosos y silenciosruidosos. Perfecta armonía, que se acompañan como Magnolias y Café.
Y vos. Vos que me das respiro por el simple hecho de existir. Me permitis hacer un paraje en el piso, retomar en la estratósfera y bajar a doce mil kilómetros por hora en picada, sin preocupaciones, sin premeditaciones.
Porque con vos todo es una sopresa. Y me alegra tener esa necesidad de verte. Me alegra extrañarte.
Es una forma de mirar al espejo y ver más alla. Ver
que no todos los discursos son vacíos, que no toda realidad es vendida y monótona. Que la compulsión afecta a mi boca, a la tuya. Que la necesidad de pegarme a vos es casi obsesiva - compulsiva, perfecta, así como el amor y la muerte.
Es que me acuerdo de vos.. Me acuerdo de vos ..
Descanso intranquila, quieta, tranquila, moviéndome. Como si me persiguieran de verdad, aquellos hombres del sueño de anoche, con sus trajes grises, sus "gafas" negras, cuadradas, sus sombreros y mirada de alcantarilla. Como si me persiguieran palabras de agitación, arañas, el sol.
Pero me acuerdo de vos ..
Y me supiste atrapar en aquella esquina, supiste empujarme a destiempo, insultándote débilmente como muchos de mis movimientos, con la vergüenza a flor de piel, y las flores de noches escondidas en las veredas. Y las mejores excusas para verte
Para hablar de vos... Porque me acuerdo de vos.
De mi
De ayer, de hoy. Y de los falsos poetas como yo. De mi teclado sucio, mi celular roto. Mi voz limpia que no entiende llorar cuando más lo necesito
[ porque yo te necesito]
De mis dedos y mis textos sublimes, y mis necesidades de guardarte entre corchetes, entre comillas, y creer que con cinco letras entenderías todo...
Pero cómo? --
Yo. Es la respuesta. Egoísta, monótona...
Casi.
Porque yo sí te entiendo, y eso me da respuesta a mi pregunta. Entonces con cinco, seis, o las letras necesarias podrías entenderme. Aunque ya está todo dicho.
Y vos, ...me acuerdo de vos .. -
Siempre.




lunes, 3 de mayo de 2010

.élcomecaramelosdemiel. III

Shh.
Tiene los ojos del color de las sierras. Ese verde inconfundible de quienes algunos sueñan con encontrarse en los campamentos de verano, mientras que yo las buscaba en las mañanas de tormenta. A pesar de no verlos llorar jamás, sé con que profundidades cuentan sus lágrimas y de qué manera se deslizan por su rostro. Peculiar, similar a otros de su especie, pero con un aroma particular a los granos de café.
De costumbres se inundan sus manos. Parecen ser dueñas del acero y de las cuerdas. Acostumbran a abrir ventanas para acceder al pasto del fondo. Con la vista de aquel árbol de la vereda, ese grande quien tiene su cuidado permanente y su fascinación casi fanática. Y no solo con él, si no con la mayoría, pues acostumbra a hablarles con los ojos, y con ellas, sus manos.

Y yo, desde acá, respiro el aire que sé que está respirando. Pienso en que se adueña de todo momento que piso de frente y de espalda. Que se postula delante del futuro para decirme que ahí está, que pretende adueñarse de mis enfermedades y de curarme las verdades con risas y llantos.
Porque en sus manos tiene mis pies, y es quien ayuda a caminarme la mirada.
Porque en sus manos tiene mis verdades y me quita las ganas de gritar por dentro en silencio.

Acostumbrado al ruido silencioso, se acomodó frente al sillón de los nuevos días pensando en una pendeja particular, que con sus ojos color café, logró conquistar aquello tan esperado y no pensado de sus días.
Los miedos pasaron a ser fronteras de la lejanía, pasaron a ser solo polvo abajo de las alfombras donde hoy caminamos.
Y lo quiero así.
Y me acostumbro a sus símbolos, a sus páginas. A sus dos tazas y su única cuchara.
A sus verbos indefinidos, a sus manos estiradas, a sus pelos enredados, a sus silencios.
Me acostumbro a leerle la mirada y a callarle las palabras que no han salido aún de su boca
porque del silencio vivimos y hacia el ruido vamos ..
Porque somos dos en uno, somos del mismo paquete que hacemos el mismo ruido desde antes de haber nacido.
Porque tenemos en común tantas cosas como estrellas en el día y soles en la noche. Y a veces contamos las lunas con los dedos de los pies, pensando en que algún día una nueva aparecerá y tendremos que empezar a usar las manos.
Porque pensamos que caminar de cabeza es más divertido que hacerlo de pie, y que dormir despiertos es más confortable que despertar dormidos..
Y soñar pelotudeces ya pasaron de moda. Ahora me piensa en sus cátedras de Filosofía y yo mientras preparo ocre en mis cátedras de Pintura.

Sentarme en la mesada esperando a que levante su mirada y sonría como un nene avistando las hamacas, esperando a alcanzarle el último mate frío, para que me insulte, para que se asquee,
para que me pelee, para reconciliarnos.

Shh..

sábado, 24 de abril de 2010

Mi abismo tiene los ojos del color del pasto seco de la sierra.

Abismo. Me encierro en una caja que parece ser de madera, pero sé en mi interior que es de cartón. Cartón del transparente, ése que puede guardar los secretos más profundos de mi tumba, de mis oídos, de mi boca, mi garganta.
Esa garganta que acostumbraba a llorar por las noches y a callar por los días, que un día conoció a una persona maravillosa que le enseñó a cambiar el llorar y callar por el reír y gritar.

Tenía entre mis manos una caja con nubes y pastos, en ella guardaba una chapa grabada con 5 letras especialmente sentidas en mis dedos al tallarlas, una llave que cerraba Nada y abría Todo.
Pareciera ser la verdad el hecho de la existencia de la distancia concreta, la falta de visión aguda y la sordera de mis oídos, temporaria, pues, unas semanas atrás escuchaba perfectamente, y ahora
me dedico a escuchar con los ojos, mis manos, mi piel. Aprendí a hacerlo el día que comprendí que los hombres en realidad no hablan, solo actúan, y el habla es un reflejo, Y que la real y concreta acción del hombre piensan en que la basan en la palabra, pero yo la siento en el movimiento ... en el hacer y deshacer, en la decisión, en la mutación. Y el día que entendí que aquellas cosas que realmente hablan, son las que nadie escucha nunca. El pasto, el cielo, los árboles. Porque sí los escucho y ellos siempre hablan. Los mares pretenden ser ríos, los ríos mares, los cielos tierras y ellos, ellos querían ser hombre, pero al notar que la madurez jamás llega concreta, prefirieron dejarse ser, ellos son sin pretender.
Las hojas caen cuando saben que el otoño llegó, permanecen en silencio cuando necesito ser escuchada, y me responden, perfectamente, sin negocios previos.
No esperan nada de mi, como yo no espero nada de ellos. Solo dejamos ser. Nos dejamos ser..

Y el abismo, que me atrae hacia él, me deja perpleja ante tanta naturaleza, ante tanta Nada, ante tanto Todo. Porque él tiene los ojos del pasto, tiene la piel de los árboles y su alma del tamaño del cielo.. Ama con el silencio, con las manos, con su boca. Y espera, mejor que los relojes a que pasen el tiempo, a que nos desgaste el viento, espera la fiebre, el juego y nuevos soles para volver a aquel árbol. Ése quien habla.
Dejan de ser qué, pasan a ser quienes, y nosotros, esperamos la sombra en el otoño o invierno, no sabemos cuales, para poder tomar el té a las 4 de la tarde con el pasto que duerme en su cantero, en una plaza, en la calle, en el río.

Porque hay enseñanzas que no se olvidan jamás. Y hay árboles que hay que escuchar. Hay amores que hay que amar, y situaciones de la vida que hay que afrontar. Al esperar la muerte como máxima belleza en el acto del hombre, aquel que la enfrenta como tal, aquel que la acepta como tal... puede entender todo. La inmensidad del mundo, del universo, de las estrellas
de la Naturaleza,
Porque ella gana, ella tiene la primer palabra ante todo, y es palabra, y es acción
y yo..

Yo te tengo a vos.

martes, 13 de abril de 2010

.élcomecaramelosdemiel. II

Pase a sentarme en la cama con la esperanza de que aparecieras debajo de la almohada. Tenía mi taza de café vacía, apoyada al costado del respaldo, arriba del colchón de la cama de al lado, ahi, mirandome, diciendo, llename, quiero atravezar tu garganta árida.
Había una bolsita llena de pañuelos de papel, el termómetro que marcaba 37.2... dos cajas de antibióticos y mi cara.. lavada, con los ojos chicos, vidriosos, el pelo despeinado... mis cachetes rojos. Y los caramelos de miel que me compraste, todavía los tengo.

Recorde la visita a la nada del fin de semana. Los días habían pasado como agua de un rápido, chocabamos con las piedras, con los seres, todo podría suceder al rededor y jamás nos hubiéramos dado cuenta..
Y el calidoscopio, una belleza material, la luz que genera, los colores.
Esos que soles leer, esos que escuchas.

Los consejos que me dió el cielo aquel día que los pedí fueron un tanto certeros. Escuchaba cuando aquella nube pálida me decía, corré, corré, porque llegarás un tanto temprano, quizá dos horas antes de que él llegue.
Escuche a la otra nube, la más pequeña de todas que me decía "no te preocupes, a pesar de que estes asi, el te ve hermosa".

Por que dicen que los verdaderos locos ven la realidad más certera que una persona sana..
¿Entonces qué es la sanidad?
Prefiero ser enferma y ver las cosas tal como son, leer las cosas que jamás se escribieron y entenderlas como la mejor canción del mundo, como el mejor consejo. Como la verdad.

Y ver las tormentas donde no las hay, porqué realmente ahi estan. Y saber que la naturaleza es totalmente poderosa ante nosotros, que el amor y la muerte son las únicas cosas bellas del mundo, porque yo te amo y yo me muero a la vez.
Y esperar a que el mundo me barra como escoria, que me tire a la tierra, que la tierra se encargue de mi en muerte, porque tú te encargaras de mi en vida, asi como yo lo haré contigo.
Y aunque la taza de café que esta ahí apoyada este vacía yo podré tomarla contigo, porque para mí, el vacío no significa ausencia.

En mi cama solo están las sábanas y una camisa sucia, pero todo da igual. Todo vale la pena. Todo, por eso te hablo aunque no te vea.
¿ Acaso no es la mejor tormenta que has visto en años?.. ¿Acaso esos árboles no tienen la llama más grande que hayas visto... ese fuego, terriblemente destructor y bello?
Y ese río, tan grande, tan finito, ¿no te trae la necesidad de salir corriendo hacia él, de hundirte en su agua, de esperarme ahi abajo?..

Sí. Ves..
Ves lo que no ven.

sábado, 3 de abril de 2010

.élcomecaramelosdemiel.





Μου λείπεις

te extraño
Ich vermisse dich
Chýbaš mi
Я скучаю по тебе

domingo, 21 de marzo de 2010

De tu mano a contra mano

Como una bocanada de aire que entra a presión por la garganta inflamada... Como el agua del río que rompe con su cause, y comienza a recorrer en dirección contraria de su viaje más que habitual, rutinario. Las cascadas que dejan de chorrear agua a borbotones, y comienzan a absorber el agua del estanque que posa bajo ellas... Los pájaros que aprenden a nadar y los peces que salen a pescar hombres a la orilla de los mares.
Por dos segundos las estrellas se apagan y el sol sale de noche. Yo me acuesto dormida y me levanto soñando con la boca abierta, los ojos pálidos y el café ya tomado.
Mi reloj corre en dirección contraria que las agujas mismas, el tren se ha detenido fuera de la estación y la gente prefiere faltar a su trabajo.
Aquel obrero lucha por comerse un asado frente a sus compañeros mientras que el jefe pide una pizza en la esquina de Uggi's, se saca el traje y se pone una maya de verano. Los otros dejan sus herramientas, se peinan a la gomina y bailan tango en medio de la Avenida.

Las cosas pasan de una manera muy extraña hoy... y no logro comprender porqué.

Por momentos me pregunto porqué dije solo por hoy sabiendo que es para siempre. Por qué camino para tras, y le regalo verduras al verdulero, porqué pienso que ceno a las doce del mediodía y tomo la merienda a las dos de la madrugada.
Me vestí de invierno un 21 de Marzo sabiendo que el otoño traería más calor que de costumbre.
Le quité las pilas a la linterna y prendí con un fósforo una lámpara nueva. De noche me visto de gala para dormir. De día me pinto los labios de rojo puta, para mirar con delicadeza las nubes de la tormenta que se acercan aquellos días donde el cielo está completamente despejado.

Te busco en los charcos de agua, dentro de los troncos de los árboles que bien saben guardar secretos.
Te busco en las ojas caídas secas del verano, esas que hacen más ruidos que las de otoño. Te siento dentro mio más aunque estas lejos y si te tengo cerca mis piernas no soportan el peso de mi cuerpo y la gravedad me lleva hacia al techo en vez de arrastrarme contra el piso.
Busco terremotos y sismos en lugares llanos, pasto en los asfaltos y ventanas en los hormigones oxidados, viejos, que posan tranquilos en el borde del paseo de la costa, ahí en Buenos Aires... Ahí, donde se termina Buenos Aires y empieza el Río de la Plata.. Ahí, donde la libertad tiene olor a basura y mierda de una provincia entera.
Y te sigo buscando en la hamaca que se mueve sola por el fantasma de la nena fallecida del parque, de la que todos hablan y nadie ve. Te veo en los momentos más predecibles y en aquellos que rompen con la rutina.. Como éstos,
como vos.

Aceptaré las reglas del juego. Aceptaré que por momentos los autos tengan que frenarse, que mi pelo se caiga y yo pierda la moral por eso. Que deje de lado las circunstancias plenas de la ley marcial, salga a quemar gomas a la calle para pedir que dejen de empujarme en la calle, que me vean, que soy también uno de ellos...
Lamentablemente, otra no me queda. Soy. Soy por ellos, sí... Pero más soy por vos. Vos que me empujas, pero con otro sentido más que la frialdad de abrir el paso, de llevarse el mundo por delante para llegar temprano a casa o el simple apuro de la pelotudez del porteño mal parido por el tiempo.

" No te puedo alejar de mi. Se que serás libre, entonces libérate" dijeron las reinas de la era de piedra... Soy una de ellas: y vos el arlequín que me divierte la sangre, que me hace trastornar el mundo, la visión.
Me alimenta la fantasía del juego y del demonio. Pues
mis ojos ven cosas que no son, ¡Y qué tristeza que así sea!

Pero no, no todo es triste. Porque gracias a vos lo veo. Gracias a vos me pongo un anzuelo en los labios y permito que el gran pez me arrastre y me deje ser el almuerzo de un cardúmen.
Me permito que me ahogues en la superficie, que me des aire bajo el agua.
Que me mates en vida, que me muera muerta por ti, por tu culpa. Por tu debilidad, tu formalidad, tu locura, tus mañas, costumbres, miradas. Gestos y compromisos, sin burocracia y con la libertad más plena que haya tenido.

Festejemos un funeral, pues un Amor ha nacido amor... Mi amor.

viernes, 12 de marzo de 2010

Quema a la bruja, Despacio, más despacio..

[ Burn the witch, the witch is dead.
Hole]


Y ella dijo: La verdad, me importa tan poco la gente. Excepto alguien, excepto algo... No podía cerrar los ojos sin que una imagen se le apareciera, sin que ciertos olores se le aparecieran. Se siente enferma, pero no tiene síntomas bacteriales, se siente loca, pero no tiene ganas de curarse, de volver a su normalidad.
Despierta dormida y se acuesta con los ojos abiertos para buscarlo entre los rincones de la cama. Y sabe que está, que ahí está a pesar de que no haya nada más que partículas de oxígeno en el ambiente. Y toma café sentada en la esquina de una habitación a oscuras esperando a que él le pida un poco de la suya. Y aguanta, y cree que vale la pena esperar por algo. Por alguien, por uno, él, eso. ...
Hoy ella corre por su vida, corre y se escapa de todo y de todos, corre con una antorcha hacia el palacio del rey, se consagra la peor de las brujas y espera ser quemada.
Corre, y no corre en búsqueda de la salvación, si no que corre en búsqueda de su propia muerte, de su salvación. Ella corre hacia él.
Se le acusa de ciertas brujerías, pero una en particular. De hechizar a un hombre, de jugarle como una sirena hace con un marinero, de hacerle perder el rumbo, la moral, la vergüenza, la salud mental. Y ese hombre esta perdido por culpa de ella, es todo por culpa de ella; esta enfermo por culpa de ella.

Y pronto la quemarán.. Pronto .

No se sabe realmente el paradero de aquel muchacho que ella ha hechizado. Tampoco se sabe qué es de él. Pero los que realmente lo conocen lo ven cambiado. Nada fue de un día a otro. Tampoco el cambio el lo hacía notar. Pero interiormente sabía que no era el mismo. Y sentía correr la sangre si ella pasaba delante de él, si ella lo miraba a los ojos, parecían serpientes ahogándole, murcielagos apretarle los ojos y no sabía si desearla o matarla por eso. Y ella se ocupaba de esos sentimientos. Se ocupaba de aumentar sus confusiones, de propagar ilusiones en él, una verdadera hija de puta. Y todo por qué se pensaran muchos.. Todo porque ella lo amaba en secreto, y sabía que el pueblo podría acusarla de algo.
Tomó ciertas desiciones en su vida, e intentó acercárseles, pero el temor se adueñó de ella. Y no quedaba más que la brujería sutil y sin piedad.

Y pronto, pronto por eso la quemarán..

No tiene sentimientos casi por donde ella habita, tampoco por gran gente en cantidad. Juega con ilusiones visuales con cualquier que se le cruze, logra atraer a la multitud aunque ella no quiera. Pierde control de sus poderes por momentos, pero poco le importa. La indiferencia es su tercer nombre y lamenta no tener piedad por ella. Pero él.. él la había hechizado a ella sin que él supiese... Y no pudo hacer nada con eso..


La reunión será en una plaza. Bajo un árbol. Y él, la víctima, su víctima, su amor será quien la ate y quien prenda el fósforo con la cual la quemará. No será por su propia voluntad, no claro. Será por voluntad de ella. Pues es ella quien le ha pedido en silencio que la mate. Que la queme. Que la asesine lentamente. Y qué mejor muerte que el fuego, Es la muerte lenta y sin piedad. La más dolorosa... como la espera.

¡Quema a la bruja! - aclama la multitud en silencio
Y ella, en silencio, hablándole con sus ojos rojos le dice Despacio, más despacio...

Pero todo vale la pena - Esperar a ser quemada por él vale la pena. Así como el amor que se sienten, ese amor enfermo, amores brujos.
Pronto, pronto la quemará.

miércoles, 3 de marzo de 2010

[Te amo] Hasta en los más minimos Insultos

Mi única libertad es morir
amandote. ¿Jodido? ...

Hacía rato que no estaba en un estado de sobriedad absoluta con la vista y la garganta. Mi cuerpo se acostumbró a gritar suavemente palabras difíciles, esas que mucho tiempo uno puede vivir sin usarlas y de golpe se convierte en la frase que más se disfruta de decir. Pero a veces hay que gritarla. A veces el cariño, la dulzura y las pelotudeces no alcanzan para hacerle entender al otro aquello que queremos que sepa.
Realmente no me importa más qué se pueda pensar de alguna u otra cosa. Ponerte tonto y empezar a decir delicadamente ciertas cosas que uno siente es aceptable, pero hasta cierto punto. Recuerdo aquella propaganda que decia algo asi como cortemos con la dulzura...también me rio cuando otra dice que necesitamos menos críticos. Si es verdad, cortemos con los criticos y necesitamos menos dulzura... Y más violencia en el amor..

Ah que, ¿no quería decir eso? ...

Tuve unas 300 charlas con mi querido café. Me senté 450 tardes a hablarle a mi nube preferida, y puedo confesarles que amo hacerlo. Pero las palabrotas y los insultos son parte de mi lengua.. son parte de mi amor. Y puede que muchas noches abraze a la amohada pensando en que es un cuerpo, que lea en la pared o en la madera mensajes que me han dejado manchados por el tiempo, borrados por mis dedos, mis broncas mis lágrimas; pero hay algo que no puedo evitar a pesar de toda esa
¿dulzura?...

Es gritarle cerca de la boca, de esos labios que casi me meto dentro de ella.. cerca de su piel, mirándole a los ojos, casi durmiendo sobre ellos, mientras tomo sus manos que tienen el frío del rocío matinal... sintiendo ese temor, ese temblor similar al de la corteza terrestre cuando las placas tectónicas se acomodan... terremotos.. si!!, esos.. cuando el cuerpo tiembla, cuando se nos mueve el piso y sentimos que tenemos latiendo el corazón en la garganta, junto con las cuerdas vocales;
parecería que es una taquicardia aguda que hasta vergüenza da, pero bien que nos calienta, que nos exalta, que me derrite de a poco y que hace que mi respiración se torne débilmente violenta... entrecortada, la cual me provoca hablarle despacio,
casi en voz baja... tan baja que no puede escucharme...
Entonces abro bien mi boca, le aprieto fuerte la espalda con mis manos, mis uñas que le rozan la piel se clavan en ellas y frunzo mi frente...
Y me acerco más y más a su boca...
más y un poco más...
hasta entender que no puedo ir más alla, que no hay más que su piel,
su interior, sus entrañas, y todo se vuelve rojo, intenso, rojo, intenso..
Y quiero gritarle
Y quiero gritarte
y todo es rojo, intenso, rojo intenso... (el latido mi amor)
El piso se torna negro, el agujero de la nada se expande en mi, en él..
y el café se derrama,
afuera llueve sin nubes, y el pasto crece en el cemento
y en las manos de los idiotas. Todo es posible asi, violentamente,
todo cerca, todo rojo..
Y él se cae, él se muere
Él se sonrie y se ahoga, y yo quiero gritarle y todavía no es el momento...
Y el vuelve a morir conmigo, vuelve a sonreirse y es él ahora quien quiere meterse en mi boca. Y me grita antes de que yo logre hacerlo, me aprieta tan fuerte que siento sus manos acariciarme los pulmones. Y la piel se confunde, afuera llueve más, adentro mío hay sangre.
Y soy yo quien muero, quien me ahogo..
En el momento preciso en el que él quiere decirme algo,
es el momento de darle un beso violento,
de esos que te dejan sangrando la boca..
Y lo cayo.
En el momento perfectamente imperfecto,
durante ese tiempo sin relojes, lo tomo de mi mano y nos tiro al mar.
Nos lleva lejos de la costa, lejos de los barcos hundidos prendidos fuego,
lejos de las sirenas prostitutas y de los marineros muertos baleados por los grandes peces..
Lejos, lejos estamos, cerca, cerca te tengo y te mato,
lentamente...
Sos un hijo de puta y
[te amo] Hasta en los más mínimos insultos

jueves, 25 de febrero de 2010

[Te amo] Hasta en los más minimos detalles. ...



Incoherente o no, a veces parpadeo más de lo -¿debido?- .. Pero eso pasa cuando estoy concentrada en algunos detalles y luego caigo que hace más de quince segundos que no quito la mirada de aquello que observo. Me gustan los detalles. Me gusta (él) detalle en particular del mundo. Pequeño o no, siento que este mundo es una reverenda mierda, pero esa mierda a mi me hace feliz. Porque a pesar de su existencia, puedo convertirla en una pintura o un boceto, un dibujo, y un escrito cuando entro en confianza con el teclado.
Hay detalles y detalles. Desde los más significantes que una persona puede tener con uno -como el levantarse, quedarse mirándolo cuando el otro duerme, y al ver que se despierta, tomar fuerzas e ir a la cocina a preparar dos cafés-, como también el adorar la sonrisa a tal punto que puede describirte como se genera en el rostro.. hasta los mas insignificantes que una "persona" puede tener con otro: el camino que realiza una hormiga que lleva el doble de su peso cargada en el ¿lomo? y como esa hoja o rama ha sido cortada... No interesa tanto el tamaño en sí, ni la situación, a más de uno se le olvida de la existencia del insecto y lo pisa sin cuidado. Pero es un detalle para mi, y eso basta para entender qué mierda puede ser todo esto, y qué poco puede durar la vida de una hormiga en este planeta. Pero siempre lo digo: cuidado con ellas.

Hay otros detalles. Ultimamente he notado la existencia de unos 589 detalles: mensajes de texto, llamadas, corridas, abrazos, miradas, silencios, ruidos, gotas de lluvia, pasto cortado, un escarabajo, un cascarudo, un pucho mal apagado, un saludo gritado en silencio repetido unas 20 veces en cuatro días, unas 3 tazas de cafés por día, fósforos que han quedado sin prender y sin embargo están fuera de batalla y la forma más dulce de besar que he visto en mi puta vida.Es una dulzura que si uno lo mira con cautela puede ver la transformación que padece el acto. Pasa de tener un simple roce, hasta ponerse tan violento que uno cree que podría morir en segundos.
Pasas de estar tirado en la arena, tirado en el pasto, con calma mirando que las nubes se corren rápidamente, hasta darte cuenta que, en pocos segundos, te estas hundiendo en el medio del océano, y que no hay nadie más que él que te de oxigeno. ¿Y realmente te lo da?, ¿o es aquel que para provocarte más, te tapa los ojos y te besa cruelmente, o te tapa la nariz, y termina matándote con un beso?
Esos detalles son aquellos que hoy me refiero. Detalles de hologramas resueltos, de crónicas pensadas, pasadas, y hechas realidad. De pensamientos cruzados. De canciones marcadas, recordadas, cantadas o balbuceadas luego de haberte dormido con alguien, y que después de una semana, charlando en un café te sonríes vagamente y casi con algo de vergüenza le dices "te acuerdas de la canción tal...." ... Y que aquella persona se sonroja, mira hacia abajo, se tapa los cachetes, casi apartándoselos, se recorre el rostro con sus manos y te sorprende diciéndote.. "si, la cantabas luego de hacer el amor".


Gestos, movimientos, situaciones de dos segundos que duran una vida entera.. Así cruzabas las piernas -me decía- y yo sentía que me moría... Aquellas gotas caían tan suaves por la ventana que por momentos pensabas que ella lloraba y no que estaba lloviendo...

Nunca puso una cucharadita en cada taza de café. Siempre ponía una sola, eso me daba el pie a robársela seguido, aunque sin necesidad de revolver aquel líquido, bastaba con mirarlo a los ojos y hacerlo durar una tarde entera aunque se enfríe. Todo vale la pena así.

Y ese mechón. Y esos asientos del micro. Y ese gordo que dormía a mi lado, que quién sabe qué edad tenía ni cuanto medía su panza, el tipo a penas hizo contacto con el asiento, empezó a roncar muy fuerte. Y yo ahí, quieta, e inquieta. Mirando, arriesgándome, intentando quitarme la vergüenza que, terminé pidiéndote que lo hagas de una puta vez y mismo ayer te pedí que me ayudes a quitármela. Lenta o bruscamente, No me importa, se que me cuidas hasta en los más mínimos detalles.

Y tantos más son aquellos que me hacen chocarme contra la violencia de tus ojos. Tantos más son los que me hacen sentarme a escribir acá, a parte de la dulzura de sus dedos y de la manía de bajarme los breteles la remera que posaban sobre mi hombro derecho, darle un beso suave y volverlas a subir.No tardabas en convertir un rostro pasible en uno activo, en una sonrisa pequeña a una gigante que casi desborda de tu rostro, y no parabas de hacerme sonreír con cosas pequeñas... así de chica me sentía en ese mundo tan pequeño. Mis problemas continúan, pero deseo ponerlos en un segundo plano, pues tengo mejores planes. Ahora me dedico escribir cosas que tengo en la sangre y en la mente.

Ahora me dedico a besar nubes, a agacharme rápido y a extender mis dedos para tocar el pasto de la calle dos segundos mientras camino por algún lugar conocido o no. Me detengo a mirar los colores que aparecen en el cielo y en los rostros de los bebés cuando se sonríen o cuando quieren decir algo y las madres están atentas a una rebaja de precios en algún local de ropa horrenda... Y ellos se tocan los dedos, empiezan a fruncir la frente, sus cachetes se llenan de nada y los ojos comienzan a cristalizarse de tal manera, que las lágrimas ocupan tanto espacio que empiezan a deslizarse por esos cachetes rojos... Automáticamente el niño empieza a llorar, al igual que la madre mueve el carrito pensando en que quizá tiene hambre o se hizo algo. Pero no. Ella no le da bola y para él es una tragedia.
Y me encanta ver eso. Me encantan los círculos que forman las gotas de la tormenta cuando caen sobre el agua que se acumula en las calles que tienen mal el desagote. Y que la gente corre desesperadamente para no mojarse... Y es agua... Sólo agua.. Y vos y yo corrimos también.. Y también me invitaste a caminar bajo ella. Y esquivamos los charcos. El barro fue nuestro, al igual que la humedad, el frío y el calor.

Y qué iba a saber yo que después de este tiempo las cosas cambien de color. Y qué iba a saber yo, que mis detalles funcionaron en vos, y que tus detalles funcionaron en mi de manera tal, que hoy por hoy estoy enferma...
Un detalle más: él también lo está. Y eso me encanta.


sábado, 20 de febrero de 2010

Llévame lluvia, que no puedo dormir.

Me levanté a las 9 hoy. Creía que perdía parte de la vida cuando sentí esa puntada fuerte en mi estómago. En realidad no fue nada, simplemente la naturaleza me recordó que nada es fácil a pesar de que el día recién empezaba. Quise recordar el sueño que había tenido hacía segundos, pero parecía un infierno intentar hacerlo.
Me levanté suave pero sin perder el tiempo. Miré por el espacio que queda abierto de la persiana que estaba completamente baja... ¿acaso seguiría lloviendo?...
No puedo creer que ayer haya llovido tanto. Parece irónico, pero disfruto tanto de la catástrofe climática a pesar de la destrucción que otros han de padecer debido a ésta.. Pero es así. Así el mundo lo dicta, desde el primer día que el hombre piso la tierra.
Dale al mundo lo que quieras que él mismo te lo devolverá con tormentas. Y eso me hace feliz, porque se que en algún momento la justicia existe... No continuaré pensando en estas cosas porque debería de dar explicaciones, remitirme a detalles, excepciones y no quiero, es muy temprano ... Comportate Mel..

Dolor. No, no recuerdo que es eso en realidad, no lo quiero recordar en verdad a pesar de mis retorcijones diarios, de mis mambos mentales, de mis distancias con el alma, con las imperfecciones de mi rostro que me hacen bella para alguien y sólo ese alguien.

Baje las escaleras y ahi estaban, mis padres, tomandose unos mates mientras miraban perplejos los grandes ríos que ayer habitaron las calles de la gran "capital" de "buenos" aires.

Sí, pueden percibirlo, hacen bien y están en lo correcto, odio Buenos Aires.
Como también aborresco algunos rostros, algunas cosas, el sol, el calor. Prefiero los días nublados, prefiero eso porque es como tener(lo) conmigo. Aca a mi lado, mirándome sin pestañar, tonto, asi.

Café pregunté, pero el silencio respondió por él. Preparé dos tazas, a pesar de que mi madre me decía No uses dos tazas, después tendrás que limpiarlas, y demaciado café hace daño, después te quejas del estómago, empezá a controlarte, empezá a crecer, empezá a vestirte, limpiate la cara, peinate, comé, comé, comé, matate.
Había una caja de fósforos al lado del horno, y yo pensaba en quemarme ahí adentro, con la esperanza de que te quemes conmigo en tu horno, allá, lejos, acá, cerca mío.
A pesar del sueño existente de hoy a la madrugada, a pesar de estar en posición horizontal con los ojos cerrados, se que verdaderamente no pude dormir.
Y hay varios motivos, pero creo que no serían necesarios expresarlos aquí. Extraño una sábana particular. Pienso en qué estas soñando ahora mismo. Pienso en qué color hermoso es el Verde Seco de las sierras, del pasto seco que esta en la puerta de mi casa.
Me detengo en una travesía de madrugada, para poder frenar la noche y poder verte, a pesar de la falta de luz en mi habitación...
Me gusta verte de noche. Me gusta verte con los ojos cerrados. Me gusta verte en las nubes, en las gotas de lluvias, en los cielos grisazulados.

Seguí esperando toda la noche el intentar dormir un poco, pero todos los sonidos se agudizaban. La pared tenía ese olor a melón maduro. Mi almohada olía a transpiración, mi rostro a mugre, mi boca parpadeaba y mis ojos lagrimeaban por el cansancio. No quiero aguantar, no quiero esperar -pensaba; y seguía oyendo las gotas de la lluvia, el ruido de las hojas de los árboles de la puerta, de la cuadra, que se contorsionaban con el viento fuerte que afuera reinaba. Las agujas del reloj parecían gritarme. Mis dolores aparecían, tenía calor, frío, calor, frío. Pensaba en fuego, en fósforos. Pensaba en que ahora con la inundación que afuera crecía podría aparecerse en barco y secuestrarme, llegar hasta el río de la plata y ahogarnos en él. Y seguía pensando en el fuego, en sus colores amarillo, rojo, naranja, azul, violeta.. Rojo, en rojo.
Creo que el insomnio me ataca seguido...rimrod edeup es on ísa euq ,otnat oñartxe et euq sE

martes, 16 de febrero de 2010

Opté por la violencia.

[las distancias inquebrantables
separan nuestros sueños
aguardar es lo que no quiero]
"Le pertenezco a tus ojos". Eterna Inocencia

Días.
¿Qué hora es? siempre preguntaba eso... Pero un día me desperté acostada en el pasto de una plaza de quién sabe dónde y ya no importaba el paso del tiempo, ni la ubicación, ni los minutos exactos. Es un holograma -pensaba- pero por momentos estiraba mis dedos o soplaba y sentía como el aire rebotaba en eso... entonces no lo es... no es un holograma.

Violenta es la vida. Y me encanta la violencia. Me gusta esa violencia extraña, la escondida, la que se oculta atrás de un par de ojos verdes pasto seco, ese de las sierras, ese de los grandes campos. Esa violencia que se esconde bajo las uñas. Bajo la espera, de quien aún hoy espera. Esa violencia que se puede expresar con un beso, con un empujón sutil. Pero sutil. Nada de golpes.


Pero me volvía a cuestionar Es un holograma? ...

Pensaba en reposar el alma en el aire. En que mi cuerpo brille por la noche. Pienso en los largos caminos que he hecho, no se las cuadras exactas, pero sé que fue un largo sendero... Pienso en las aguas tranquilas, en el barro que he pisado estos días. En cómo brillaba ese pasto de noche, acaso era ... no importa, definitivamente No es un holograma.
Al superar eso, al superar la inhibición, generada por esa aparición, aprendí a controlar mis piernas. Aprendí a controlar el pulso, a saber respirar, a saber caminar. Pareciera que todo había nacido nuevamente, que las cosas jamás habían estado mal. Y yo, en realidad, seguía ahí, tirada en el pasto de aquella plaza de vaya a saber uno de dónde era.

Y seguía pensando, en hologramas, en realidad, en verdades, en miradas. Pensé muchas cosas. En palabras. Las palabras, mis palabras, tus palabras, las palabras del otro... De la gente, del silencio, de las nubes...

"¿sabías que las nubes hablan? pregunté

Sí, yo a veces charlo con ellas... me respondió"

Y qué loco me seguiría eso? ¡¡La puta madre!!
Y he aquí, ahí y allá la respuesta: El, y el, y el, vos... La nube, el señor nube. Quien más sino, que un hombre habla con las nubes? El que no es un holograma. El que no tiene su sombra entera, el que no es perfecto, o mejor dicho, el que es perfectamente imperfecto.

Una vez le pregunté al pasto si sabía las diferentes formas de decirle a una persona cosas. Esas cosas que muchos no se animan a decir, más cuando es el miedo quien cuida el corazón de uno. Y el pasto, así de sabio que es me dijo que cuando no tenga palabras que hable con la mirada. La mirada no miente, sí, es verdad, pero... ¿seguro? ¿Se dará cuenta? Y el pasto, sin que yo le haya preguntado eso en voz alta, me agregó: Si, se dará cuenta si es de verdad. Si no es un holograma.
Entonces pensé en la lista de cosas para decir con la mirada. Pero no podría expresarlas acá, me daría pudor, además no sería con la mirada, y lo leerían muchos hologramas.

Me di vuelta un momento y mi sombra se había agrandado. El pasto me mojaba parte de la espalda, seguía húmedo por la lluvia que había caído hacia unas pocas horas. Hermosa lluvia, destructora, ruidosa, fría, cálida y silenciosa. Pensé que debía taparme, más que nada por la costumbre de hacerlo aunque no sentía frió. Quería frenar los días, quería romper los relojes. Quería seguir reposando ahí, con la mirada hacia arriba, viendo la cantidad de pájaros que volaban a más de 40 metros de altura nuestra, mostrándonos que todo se puede si uno lo desea. Ya ni viento había, cuando un escarabajo recorrió parte de mi brazo.

No puedo decir realmente la cantidad de veces que pensé en quemarme. Porque sentía que no alcanzaría nada que yo le pudiese retribuir a las nubes, al café. Pero no podía hacerlo. No podría alcanzar esa calidez a la vuelta de casa. Por eso me encontraba tirada ahí, buscando la calidez en el pasto frió de aquella plaza de vaya a saber ...dónde.

Opte entonces por la violencia. Por la violencia en mis ojos, en mis manos en mi boca, en mis dedos, en mis piernas y mi espalda. La violencia con la que pude tirarte al pasto seco. Ojos y pasto se juntaban, dejándote algo de dolor y pasión. Opté por la violencia, por las muecas y por los gritos bajos. Las pavadas, las locuras, los movimientos bruscos, las caricias, la sonrisa, la mía, la tuya, la de todos. Las corridas y la transpiración, el esperar, el dormir y despertar. Violencia de todas las mejores y más lindas formas. Violenta o no, es la forma en decirle al pasto que estaba tirado ahí conmigo, abajo de mi, ese pasto que me contiene, ah, si, pasto, hey, a vos pasto, omaet , al igual que a las nubes.

Sé que me escucha. El pasto, mi ventana, mi nube. Mi todo porque todo eso es mio. Y de nadie más. Y poco me importa quién pase al lado mio y me escuche decirle al pasto, con la mejor de mis miradas eso. Loca podría pensar, seguro lo hará, pero ¿qué mejor que la locura?

Y yo seguía ahí, helada junto al pasto, caliente junto al pasto.

[ Y no podía dejar de mirarlo... porque mi pasto, mi nube, mio y de nadie más señoras y señores, no es un holograma...]

miércoles, 10 de febrero de 2010

Miércoles.

No llegaba más. Esta ciudad tiene esas cosas... La distancia se acorta, los medios de transporte simulan hacernos las cosas más fáciles, vas de acá para allá como queres, aunque estés yendo a contra mano, las cosas siempre, siempre siempre se individualizan con un par de monedas. Un par. Pero vamos de acá para allá y recorremos kilómetros que uno ni se imagina, -salvo que sea un adicto de las guias y mapas y ande uno calculando cuánto se alejará de su hogar.
Hoy no supe cuánto recorrí, cuánto me aleje. Las cuadras que me separan de la estación de tren serán unas ocho o nueve, generalmente las camino con los ojos abiertos por el simple cuidado de no chocarme contra nada ni sufrir accidentes. Además el paisaje es agradable y suele tener modificaciones, la gente nunca está en la calle, tiene esa suerte de barrio deshabitado, lugar fantasma que tanto logra llamar mi maldita atención.
Tomé las ocho cuadras y llegue a la estación. Siempre miro o intento ver quien me atiende del otro lado de la ventanilla. Mi costumbre un poco más y me juega una falsa jugada, por mi boca salia ida y vuelta a retiro, pero luego me contuve la respiración y recordé que esta vez no iría -gracias a ¿dios?- al centro, sino que me alejaría más aún de éste.

Cinco. Cinco años viajando al maldito centro. Recuerdo cuando tenía 19 años y por primera vez me bajé del tren Belgrano Norte en la última estación, o primera, como uno lo quiera ver, Retiro. Un cagaso atroz tenía. No sabía donde me había metido, pero mi viaje continuaba y me tocaba cruzarme todo el microcentro para llegar a la boca, lugar donde pasaría el resto de mis años estudiando la carrera. ¿Qué irónico?. Nunca en mi vida pisar el centro y de golpe pasar a pisarlo y pensar en escupirlo durante el resto de mis años siguientes.

Pensaba esto y todavía no había pedido mi boleto. Ida y vuelta a Torcuato- dije. Le pasé un billete de dos pesos, me devolvió 50 ctvs, y empecé mi largo camino por el anden.

El cielo anunciaba una lluvia temprana. No calculaba bien si era para unas horas, para dos tres, o para la noche, pero ahí estaban ellas, las nubes. Los colores variaban desde grises perlados pasaban por ocres claros, grisáceos azulinos, blancos, y vacíos. En fin, una infinita paleta reducida que variaban las tonalidades de los matices que invadían mis ojos. Y cada tanto pensaba faltan unas horas.. faltan unas horas... como también pensaba que hacía ya unos 15 minutos que esperaba el 244 o el 203 para continuar con mi viaje hacia Lemos. No sabía todavía -mala comunicación quizá- que todavía me faltaba un bondi para llegar a destino, el 449.
Dónde mierda estoy? Ya no sabía, pero el viaje continuaba y adivinen qué. Tenía que volver en algún momento.
Me subí. La páginas del libro que cargaba conmigo -era lo único que llevaba en verdad- se volaban por el viento que corría hermosamente a las nubes, mientras ellas terminaban de cubrir el cielo celestial, tornándolo gris oscuro.
Ya no sentía ganas de seguir leyendo.
Solo me percataba que faltaban menos, faltaba menos...
Tenía que pasar el día, tiene que terminar, tiene que terminar seguía pensando. Y no por no adorar a los miércoles, no soy ninguna dominguista ni nada por el estilo, tan solo quería que acabe mi día.
Adoro viajar. Adoro estar yendo de un lado a otro, de subirme a micros y que me espere(s) en la terminal, con o sin carteles, con o sin escabio desde la mañana.
Adoro los bolsos y la falta de equipaje.
Odio las carteras, solo le arruinan la vida a las mujeres y a los hombres que la acompañan en su recorrido. La mujer con cartera es un peligro andando, es un arma mortal. Como los boletos de tren y los boletos de colectivos. Las monedas son nuestras enemigas. Y las maquinas expendedoras también.

En fin. Tiene que pasar el día era el motivo por el cual hoy miércoles me levanté. Ahora falta menos, y en un rato faltará menos que ahora, y que después. Me encanta esta rueda. Me encanta saber que mañana es un día nuevo, que mañana es Jueves y que perdí un día de mi vida que podría haber utilizado.
No se si mañana me prenderé fuego, menos sabré si mañana estaré viva, tampoco sé que hacer ahora que termino de escribir esto, puedo extenderlo, puedo cortarlo acá. Puedo mirar la hora y ver que son casi las 8 de la noche, puedo poner un disco, ahogarme en la bañera, comprarme una caja de fósforos que me haga acordar de él, contarme un cuento, pasear sola por mi casa. Hacerme una taza de café, pasear en barco, mirar tus fotos, sonreír sola y practicar mi "speak" para mañana.
Podría, podría tantas pero tantas cosas. La danza de la lluvia sirvió. Esta lloviendo y eso me alegra aún mas el día que casi termina.
Las nubes coparon el cielo. Y este, gracias a que el sol empieza a irse, comienza a tornasolarse en grises topos, grises oscuros llegando al esperado negro profundo de la noche... Pueden que caigan rayos que alumbren las calles de Carapachay, pero seguirá siendo de noche... Y lloverá, como yo quiero, como él quiere que sea.
No se que haré, y mi madre se ha ido de casa amor.. Hay silencios, silencios puros.
No sé cuanto falta en total, pero sí se, que ahora.. ahora falta menos que recién.

miércoles, 3 de febrero de 2010

hazlo de una puta vez

Estaban sentados en la ventana de la pieza de él. La ventana estaba abierta, las cortinas enrolladas en un costado, y el viento dejaba entrar algunas gotas que empezaban a caer en la pieza, pero ninguno de los dos atinó a cerrar e impedir que entre el agua.
El pasto estaba cada día más y más verde. Los días nublados eran perfectos, y los de sol, rememoraban la sombra que proyecta siempre el árbol que posa en la misma plaza San Martín todos los santos días, incluyendo los domingos.

Llueve - dijo él.
Sí, un respiro ...
¿Qué loco no?, a penas nos vimos, pero es como habernos conocido desde nacimiento- le respondió sin pestanear.
Parece... Pero qué mas decir? No sé porque aclaro esto, pero estoy enamorado- dijo Él, con algo de temor, vergüenza y un poco de culpa.
Estás enfermo entonces- seca, como de costumbre le respondió ella sin culpa ni cargo.
- dijo.

Ella se levantó algo apresurada. Se tapó la espalda con una sábana, y corrió a la cocina a prender la hornalla.
Supo preparar bien el café. A penas eran las 11.36 de la mañana cuando las primeras gotas anunciaban que era hora de levantarse. La primera le cayó al muchacho en su cara. El se movió un poco bruscamente, pero al ver que era lluvia se dejó caer nuevamente en el colchón. Ella sintió ese movimiento, le habló casi balbuceando, cuando optó por incorporarse.
La noche había sido corta, pero profunda.
Desde la pieza, aunque se mantenía acostado, él no paraba de admirarla. Tenía la mirada perdida, pensaba que, más allá de que este en la cocina, ella ya estaba lejos de él, pero había aprendido a dominar la distancia.
Y no solo eso: había renunciado a la costumbre. Todos los días era algo nuevo, siempre se enfrentaba a la locura que era parte de su vida y de la vida de la muchacha esa que estaba en la cocina.
Superaba instancias de charlas abundantes, se reparaba en contar historias y en tomar infinitas tazas de café, mientras recorría su pasado, su presente y hasta por instantes planeaba el futuro.
Las canciones hablaban de sombras, pero la felicidad era parte de sus días gracias a ellas.
Incoherente?
No lo creo.

Sus vidas habían cambiado. Ella pasó a ser otra mujer que antes de eso, se hundía en la cocina, calentaba el agua que servía para una sola taza de café, se dormía en los bancos de plaza, y volvía caminando de noche sola, en el medio de la calle, sin importarle si venían o no autos sin luces puestas. Pocas veces se arreglaba para salir. Ahora tampoco lo hace en abundancia, pero tiene quien le admire su rostro lavado y dormido.
Dejó de teñirse el pelo. Optó por verse tal cual es, la imagen pasó a tener un lugar alejado de primero, ya que, en su primer puesto, estaba su vida y la de aquel que aún no se había levantado.

Sin preguntarle le llevó el café a la cama. Inadvertido, no se sorprendió, pero su rostro dejaba ciertos rasgos de alegría y calma, parecía que había descubierto que ella sí existía y que ya había vuelto de su largo viaje a la cocina.
Estás enfermo -le repitió sin que él haya dicho nada anteriormente.
-le respondió el, con una leve sonrisa y una mirada de reojo que no lo dejaba continuar con su taza de café, y agregó:
Y qué puedo hacer, no hay cura. No hay ganas de curarse tampoco... y en parte... la culpable..
Sí ya sé, -le interrumpió- y qué queres que haga? Escribirte una canción? Ya te la escribí. Mimarte? ya te mimé, No se que hacer querido para que no te cures.
No tenes que hacer nada -le replicó- No te pedí nada. Todo lo que le pido y no es a usted si no a la vida misma, es que no me quite tu ser, que no te aparte de mi.
Aunque sí hay algo que puedes hacer ...
Qué? - le preguntó ella, con cierta incertidumbre y felicidad en el rostro.
Enloquecer más y más - asintió el muchacho con la taza a medio tomar. Vos también estas enferma como yo.
Sí, lo sé... Pero eso es inevitable la locura. Como es inevitable enfermarme. Como es inevitable estar enamorada si tengo a un loco como yo sosteniendo la taza del café entre sus rodillas y que no pestanea hace diez minutos solo porque aparecí y no quiere dejar de mirarme...

Se acercó a el, y le quitó su taza de café. Aunque sabía que no había terminado, ella deseaba hacer otra cosa. Tomo su lápiz labial que descansaba dentro del primer cajón de la mesita de luz, se lo dejó en la mano y le dijo "hazlo de una puta vez" ...

El lo abrió, se apoyó frente a su espalda y empezó a escribir:

"osned odaisamed anrot es ojor omuh lE" ... Ella se dio vuelta, y sin leer que había escrito el, le respondió sin pensarlo "oicnelis etse ne odiur otnat yah orep"

Al segundo, ella lo tomó de la mano y lo arrastró hacia afuera. La lluvia caía más fuerte que antes...
Vamos a mojarnos dijo ella, de una manera firme, alegre y muy convencida del acto.
Vamos a quemarnos, le respondió el tirándola al pasto, que brillaba de verde y de gotas aquel mediodía de miércoles.



viernes, 29 de enero de 2010

Crónicas de un fósforo II: sin cero y sin finito.

Siempre fue veloz. En realidad sus respuestas eran veloces a pesar de la conjetura que las sostenía.
Ella utilizaba insultos en forma de tapones para evitar expulsar toda la verdad que quería salirse de su boca. Y quería mirar a los ojos, sabiendo aún el peligro que corría de hundirse en ellos.
Era pasiva y activa al mismo tiempo. Suponía cada tanto que en la mente de aquel hombre que caminaba junto a ella sucedían cosas similares que las que pasaban en su misma cabeza. Muchos revoltijos, acertijos, preguntas e ilusiones, que quien sabe, podrían o no ser concretadas en algún momento de sus días.
Pocas cosas fueron salidas de su garganta de manera irónica. Ya no sabía qué hacer para dar señales. La vergüenzas le comía la piel y la intriga y el temor por ser lastimada -más allá que ella sabía bien que el jamás quisiera lastimarla...- retenían algunas verdades a decir.
Por momento la cabeza la tiraba a mirar el paisaje que formaba parte del contexto de aquella tarde de verano. La temperatura era alta por cierto, pero se ajustaba a ayuda básica para rellenar las charlas y acotar sobre lo sofocante que resultaba ser el sol, y la necesidad ya para sobrevivencia de que caigan algunas gotas de lluvia.
El pasto estaba seco. Las calles eran amplias y parecían no tener fin.
Él hablaba de historias viejas, de anécdotas interesantes a escuchar, casi todas enseñanzas de vida, algunas otras circunstancias graciosas con amigos y conocidos, cuentos de músicos, canciones escritas y amores viejos.
Ella sostenía la atención a flor de piel. Lo escuchaba como si fuese su discípula entera. Admiraba la forma en que el hablaba, y la manera en que los gestos proporcionaban detalles que inequivocadamente podrían confundirla: ella sentía que el relataba algo donde ella había estado. Así se sentía, o así hubiese querido que fuesen las cosas desde un principio.

Recordó la primera vez que lo vio. Usaba una remera roja y unos pantalones sueltos. Parecía un malabarista dispuesto a hacer un show, con una sonrisa tan grande como el espacio donde se encontraban. No le alcanzaba el lugar para desplegar la locura que simulaba recorrer por su sangre. Sin embargo ella lo observó de pies a cabeza y si se despegaba de su imaginación, lo vería como un joven más que estaba en ese lugar. Un joven más, aunque ya pasaba a ser él desde aquel entonces.

No supo de su existencia por un par de meses. Tampoco se imaginó que sus deseos por volver a verlo algún día -que tempranamente fueron reprimidos debido a la situación normal y circunstancias de vida que ella tenía- se podrían volverse realidad y más en todas sus profundidades.
Tampoco él pensó que aquellas cosas que había interpretado de aquella extraña conocida vista en esas ocasiones casuales se volcarían en una historia real.
Ninguno sabía que el otro había reprimido deseos, imaginaciones y futuros para con el otro.

Pero las cosas no tardaron en aparecer.
Recordar momentos en que la gente te anula la respiración, y uno se retiene el insulto para no ser mal agradecido, por el simple hecho de decirte "siempre llega cuando uno menos lo espera" había pasado a ser un buen chiste.
De ser desagradable, parecía haberse convertido no más en una frase trillada y que podría o no ser usada por ellos mismos.

Desde que te vi, me pareciste hermosa - Le dijo él en una charla hace unos días atrás. Y ella, perpleja, no entendía la situación que se había generado en aquel entonces.
Todo coincidía. Todo caía como fichas en el ajedrez.
Ella era la reina y él el rey, esperando a hacerse jaque mate de un momento a otro.

En un momento ella volvió en si. Él jamás se había ido de su lado. Volvieron al lugar de inicio. Una plaza algo desértica por el horario y el sol rajante que parecía no querer cederle el lugar a la luna aquel día.
El árbol donde se habían encontrado era similar a uno descripto en un libro donde ninguna cámara de vigilancia llegaba, aunque nada garantizaba que no podrían verlos. Sin embargo no importaba.
El árbol seguía en pie. Y ellos volvieron al árbol. Las hormigas mantenían el mismo rumbo y el mismo camino. Alguna que otra retenía en su espalda pedazos de hojas partidas, de ramas, de semillas. Los pájaros parecían sufrir el calor al igual que ellos esa tarde. Pero siempre había alguno más valiente que se permitía cantar una melodía suave, y fácil de llevarla a la memoria.

La gente iba apareciendo de a poco. Los transeúntes salían de las cuevas, de sus casas, al notar que el sol iba desapareciendo... Se reían de la situación donde todos esperan el verano, pero al llegar nadie quiere salir, ni quieren enfrentarse al calor.

Ella le dijo un par de cosas importantes, que más alla, no eran todas las cosas... se animó a vomitar algunas de ellas.
Él igual. No tardó en responderle ni en demostrarle el cariño que le tenía. Le agradeció muchas cosas. Ella le volcó parte de la responsabilidad de su mejoría de ánimos-
Se apuró a empujarla suavemente, como señal de "necesito decirte algo y no me animo".... Mientras que ella, más allá de interpretar perfectamente ese silencio, volvió a reprimirse y a responderle con un 'tonto'. Insulto o no, las cosas estaban sobre la mesa, pero ninguno se animaba a tomarla.
La presencia de un tercer personaje mantenía la situación literalmente tensa y a la vez, parecía aliviarlos. ¿Lavarse las manos? No lo creo. Pero sí dejar pasar la situación. Tarde o temprano el día terminaría.

La interpretación de algunos hechos le remordieron la mente durante las horas nocturnas futuras y el resto de los días. Sin embargo el no aguantó más, y se lanzó como un pez al mar luego de ser capturado en algún barco pesquero.
Las sombras parecían estar cerca de cada uno.
Ella guardaba en su bolsillo un fósforo, mientras que el tenía la caja adecuada para prenderlo.

Las posibilidades de morir de amor son pocas. Pero se ha comprobado que el corazón sufre modificaciones cuando el amor ataca fuertemente.
Ella ve al amor como una enfermedad. Él se siente culpable de eso. Pero se suma también al padecimiento y desea quemarse lentamente, mientras ella sea la culpable.

Ella desea ahogarse en el mar, y arrastrarlo hasta el fondo junto con ella. Él le comenta que le regalará su aire, y sus pulmones si fuese necesario.
Psicológicamente hablando, una patología normal es la psicopatía, donde el psicópata (esta, es una, dentro de mil cosas que suceden, vale aclararlo) busca su equilibrio en un otro complementario. Sufre además de la falta de símbolo, no hace símbolo. Cualquier extra que sepa esto de él y de ella, podrían pensar que están locos. Que son psicópatas. ¿realmente ella podría ahogarlo en el mar? ¿El se quemaría con ella?

Si hay o no símbolo ellos no lo saben. Esperan quemarse. Esperan ahogarse. Esperan Morir y Vivir mientras que uno este al lado del otro. Mientras que sus sombras sigan cuidándose mutuamente. Mientras que no dejen de mirarse ni de imaginarse. Si la locura es parte de ellos, es algo natural en sus mundos. Ambos agradecen esa locura.
Ambos se enamoran de la locura. Y saben que es parte de sus vidas.
Seguramente el fuego provocado no acabe con sus vidas como podrían esperar las personas normales. En el caso de ellos, el fuego provocado por un fósforo dará comienzo a sus vidas desde cero y sin finito. Sólo que el pasado no se borrará.
Ellos se quemaron desde antes de haberse dicho Hola por tercera vez.

Respeto - separación.

Fué demaciado el respeto
Y ese fue el grave error.

Superé demaciados golpes
Esta vez, no fue. -( violencia)-
me duele más.-y más.

Siempre exijo, (...) , siempre anhelo.
vendería mi cuerpo
por volver y regresar.